¿A quién tanto debes?
Hombre que caminas el mundo: Tú que según tú, todo lo sabes, que vives satisfaciendo con egoísmo ególatra tus más fútiles deseos. Tú que inquieres de la vida ajena y condenas suelto sin soslayar la tuya. Tú que vituperas y ríes por donde pasas. Tú hombre vanidoso y vacío, que eres según tú, dueño y único exponente de belleza física natural, saber profundo, destreza inigualable, decir galano con personal exquisitez e infatigable en el amor no igualado. ¿Tú jamás, dios de sucio barro, se os ha ocurrido, tan siquiera por minutos, interrogar el porqué tú tienes entre las manos tanto y tanto favor? No se os ha ocurrido preguntaros… ¿A quién tanto debes?
